Esquizofrenia y otras Psicosis

Esquizofrenia y otras Psicosis

Tradicionalmente se define a la psicosis como una pérdida del sentido y juicio de la realidad, con una alteración en la actividad mental, caracterizándose por la existencia de alucinaciones y delirios.

Definición

Según la OMS, la psicosis es un trastorno mental en el cual el deterioro de la función mental ha alcanzado un grado tal que interfiere marcadamente con la introspección y la capacidad para afrontar algunas demandas ordinarias de la vida o mantener un adecuado contacto con la realidad.

No debe aplicarse el término psicosis a las distorsiones mínimas de la realidad que alteren el juicio de la misma, como lo que sucede en las personas depresivas que se subestiman o por trastornos propios de situaciones críticas por stress, que suelen ser pasajeras.

Algunos autores distinguen las psicosis orgánicas y las psicosis funcionales. Las orgánicas son aquellas que se producen secundariamente a una enfermedad orgánica de base, como sucede en las demencias y las psicosis por sustancias tóxicas. En las psicosis funcionales, no se conocen con exactitud las causas desencadenantes del cuadro, involucrándose factores genéticos, sociales y hereditarios.

Al hablar de psicosis en la práctica cotidiana se hace referencia a los trastornos funcionales, ellos son:

• Esquizofrenia: Pueden ser personas alegres, con buen contacto con las personas y que comienzan con cambios del humor, se tornan aisladas y solitarias. O bien también se reporta que estas personas desde temprana edad se mostraron retraídos, que pasaban muchos tiempo en soledad y la gente a su alrededor los catalogaba como “raros”.

Les cuesta reconocerse a sí mismos. En otros casos pueden comenzar con excitación motora, alucinaciones y delirios. Luego aparecen trastornos del pensamiento, en los cuales de pronto perciben una alucinación y cambian abruptamente el discurso, pudiendo continuar hablando de otro tema sin advertir dicho cambio. Por la alteración en el contenido del pensamiento surgen los delirios, los que habitualmente son megalomaníacos: creen ser personas sobrenaturales, que han sido llamadas a salvar el mundo (delirio místico). Sus delirios están mal estructurados y no sistematizados, a diferencia de la paranoia. Presentan una ambivalencia afectiva por una persona u objeto, apareciendo simultáneamente sensación de amor y odio.

• Paranoia Se caracterizan por padecer cuadros de delirios sistematizados, conservando el orden, la coherencia y la claridad. Construyen sus ideas a partir de elementos falsos o ilusiones. Son desconfiados, agresivos, orgullosos y con gran poder de convicción.

• Parafrenia Estas personas no tienen ideas acordes en su delirio, el cual aumenta alrededor de un núcleo central. El mecanismo que desencadena el delirio no son las alucinaciones, sino que surge a partir de la imaginación o la fabulación. Los delirios son cambiantes, con improvisación en el mismo momento del diálogo sin que pierdan por ello la convicción.